Una discusión entre dos hermanos terminó en una desgracia, en el momento que el hombre decidiera prenderle fuego a la residencia de su hermana con sus sobrinos, de 6 y 9 años, dentro de ella.
Naidy Fernández denunció, ayer miércoles, los hechos ocurridos el pasado 1 de enero en su vivienda, ubicada en el barrio Monte Rey, de El Marite, parroquia Venancio Pulgar, de Maracaibo.
Fernández relató: “Ese día mi hermano llegó en estado de ebriedad y luego de sostener una discusión con él, me golpeó y empujó y luego roció gasolina en el patio de la casa para quemarnos a todos”.
Al parecer, los problemas de conducta de Amir Fernández, como lo identificó su pariente, fueron los detonantes de las constantes peleas que los hermanos tenían desde hace años.
“Él bebía mucho licor y también consumía sustancias estupefacientes. Ya había quemado una casa y estaba vinculado con un robo, por eso mi actual pareja no quería que estuviera en la casa y yo le pedí que se fuera, pero a él no le gustó y me atacó”, recordó la mujer.
El olor a gasolina alertó a la madre de Roberto (6) y de Karla (9). “Mi hijo estaba en el patio y mi hija y yo dentro de la casa, cuando nos dio el olor a combustible. Al asomarme, vi a Amir con el yesquero en mano y con un envase de gasolina rociando la ropa y a mi niño”, señaló Fernández.
“Me asusté mucho y quise rescatar a Roberto antes de que las llamas lo consumieran, pero Amir lo sujetó por un brazo y resultó herido”, dijo la progenitora.
Roberto sufrió quemaduras de segundo grado en la parte izquierda de su cuerpo. “Su oído no funciona después del accidente, sin embargo el resto de las quemaduras están mejorando”, refirió la madre del menor.
Tras el atentado, el niño fue trasladado a la emergencia de pediatría del Hospital Universitario de Maracaibo, donde permanece recluido, recibiendo atención especializada en la unidad de quemados.
“Solo pido justicia. Que mi hermano aparezca y pague lo que hizo. Mis otras hermanas se lo llevaron para la casa de nuestros padres, en San Antonio de Magdalena, en Colombia, pero él tiene que regresar y enfrentar a la ley”, sentenció Fernández.
Aseguró que ya la denuncia está puesta ante la Fiscalía. “Espero que hagan los trámites necesarios por lo que le hizo a mi pequeño hijo”.
Roberto permanece en una de las habitaciones del centro hospitalario, al cuidado de su madre.
“Él quiere regresar ya a la casa, está muy triste por lo que le hizo su tío.
Espero que pueda recuperar la audición y que le den de alta pronto”, dijo aún consternada la mujer.
Fernández aseguró que era la quinta vez que le pedía al hermano que se fuera de la casa y que estaba allí por unos delitos que cometió en Colombia.
La familiar espera que las autoridades venezolanas logren dar con el paradero del agresor, ya que recibió amenazas de que “luego vendría por mí y mi hija Karla”, dijo la mujer.
Fuente: panorama